razonamiento lógico
dicen que una imagen vale más que mil palabras. creo que deberíamos volver a usar pictogramas.
dicen que una imagen vale más que mil palabras. creo que deberíamos volver a usar pictogramas.
una hoja se desprende lentamente de un árbol, un insecto toma vuelo, la textura del suelo debajo de mis suelas delgadas y una pequeña piedrita debajo, telaraña infinita de hilos invisibles; gravedad, pegajosa gravedad.
Las gelatinas podrían ser excelentes plantas carnívoras. Dejemos los atavíos y seamos realistas: las gelatinas podrían dominar el mundo si se lo propusiesen. Sobre todo las de limón.
¿Quién podría sospechar algo de una “inocente” gelatina? Parecen tan tímidas y temblorosas; tan frágiles. Las gelatinas son en realidad unas voraces masas azucaradas notables por su mucha coherencia, y poco les importa perder un pedazo con tal de obtener su objetivo. De llegar a ser lo suficientemente grandes, podrían tragar a una persona como los leucocitos fagocitan a las bacterias. Afortunadamente (como en el caso de las arañas gigantes), las gelatinas no son plantas carnívoras.
Miré hacia la ventana y creí ver una araña. Una araña gigante que intentaba encontrar su camino a través de mi ventana.
Somos muy afortunados, porque aunque tenemos tigres en este mundo, éstos suelen ser hermosos y regios, y morir en las fauces de uno debe ser mejor que morir en los colmillos de una araña gigante que se mete por tu ventana.
Otra ventaja de que existan los tigres y no las arañas gigantes, es que los primeros no gustan de caminar por las paredes y los techos.
Un hombre lee entretenido un libro que acaba de adquirir hace un par de días. Poco sabe que al llegar a la página 92 encontrará algo que cambiará ese libro para siempre. Finalmente da vuelta a la hoja y encuentra algo terrible: un punto. No es un punto final ni un punto y seguido, que normalmente son bienvenidos durante una lectura, pues separan y dan sentido a las ideas.
Se trata de un pequeño punto marcado al margen de la hoja con un bolígrafo. El hombre, todavía dudoso de que se trate de un error de impresión, torna lentamente la vista hacia la página opuesta y encuentra la terrible confirmación: una manchita aún más pequeña causada por la tinta del punto original; confirmación inequívoca de que el punto es un marca páginas.
Su libro no es un libro nuevo y nunca lo fue. Pero eso ya no importa y nunca ha importado.